La niña del cortexiphan

RSS

Posts tagged with "mine"

[Review] Fringe, 4x22 "Brave New World (2)"

Fringe meets Jurassic Park

El pasado 11 de mayo finalizó la cuarta -pero no última- temporada de nuestra serie favorita, con la segunda parte de esa season finale titulada como la novela de Aldous Huxley, “Brave New World” y que nos ha dado respuestas, aunque también ha planteado nuevas preguntas, aunque bien pensado, ¿No es esa precisamente la esencia de Fringe?

El episodio de esta semana comienza desde el final del anterior, como es lógico, con la aparición de Bell, quien se reúne con Walter después de muchos años. De esta forma, Walter ve cómo su teoría de que Bell seguía vivo se confirma, a pesar de que nadie del equipo le creyera. Así, Bell enseña a Walter ese nuevo mundo que tanto le ha costado crear, donde las criaturas de ese “arca” vivirán bajo las reglas que su creador dictamine. Pero no nos engañemos, porque todo eso no es más que un holograma -por el momento- y descubrimos que ambos siguen a bordo del barco en el que Bell se escondía. Sobre la imagen que Bell muestra a Walter diré que parecía algo como Jurassic Park. Y es que últimamente, la propia serie está dejando los chistes a punto de caramelo, entre el Fringe meets Jurassic Park -o Terranova, que es más reciente- de este episodio, el momento Kinect -que no Wii- de Olivia y el rayo Independence Day del episodio anterior, me están ahorrando los pies de foto, que los chistes salen solos. Pero volvamos a lo que de verdad importa: Walter insta a Bell a que no ejecute su plan, aunque Bell le dice que la última pieza ya está en marcha y que no podría pararlo aunque quisiera. O eso dice él. ¿Cuál será esa última pieza de este rompecabezas? Pronto lo sabremos.

[Review] Fringe, 4x21 "Brave New World (1)"

 «Tal vez deberíamos habernos mudado a Pleasantville»

Después del episodio anterior, con aquel final tan traumático para algunos, en el que decíamos adiós a los miembros de la división Fringe del universo rojo (al menos esperemos que no de forma definitiva), esta semana toca volver a centrarse over here, en un episodio que no deja indiferente a nadie, plagado de sorpresas, y algunas revelaciones, que muy posiblemente marcarán -junto a aquel “Letters Of Transit”- las pautas de lo que podremos ver en la quinta y última temporada de la serie. 
En esta ocasión, después de que descubriéramos que Peter no tenía ninguna necesidad de volver a casa puesto que había estado “en casa” en todo momento, y tras haber estado unos cuantos episodios al margen -cosa que personalmente, tampoco me importaba demasiado- Polivia vuelven a la carga. Por lo que parece, están buscando su nidito de amor donde seguir compartiendo su recientemente redescubierto amor. Aunque parece que a Olivia no le convence ninguna de las propuestas que le hace Peter, lo que sí le preocupa es que haya sitio para el cuarto de los niños. ¿Es su forma de decirnos que está embarazada? Nos quedamos con las ganas ya que en ese mismo instante, los móviles de ámbos comienzan a sonar.

El caso comienza cuando varias personas fallecen debido aparentemente a que han sido víctimas de una combustión humana espontánea, aunque esta teoría pronto es desechada porque Peter se encarga de recordarle a Broyles que eso de la combustión humana espontánea no es más que un mito. Sin embargo, lo que sí que parece ser cierto es que lo que quiera que sea que ha matado a esas personas se activa por el movimiento, por lo que los supervivientes a este posible ataque terrorista -que pronto descubriremos que no lo es- no tienen más remedio que quedarse lo más quietos que puedan mientras el equipo investiga la causa. Lo del caso de la combustión humana espontánea ha hecho que no pudiera evitar acordarme del episodio “Trevor”, de la sexta temporada de The X-Files, pero bueno. Cuando Walter y Astrid llegan al lugar de los hechos, Astro no puede evitar actuar como una madre con Walter, abrochándole el abrigo, no se vaya a resfriar; al final va a resultar que a Asteroid le gusta hacer de niñera y todo. En fin, después de que Walter se pusiera a gritar a uno de los investigadores y de ponerse a charlar con uno de los muertos, una de los supervivientes le pregunta si tiene idea de lo que ocurre y es cuando tiene lugar una conversación de lo más surrealista entre la mujer -que después descubrimos que se llama Charlotte digo… Jessica-, y Walter, hablando de si se trata de una invasión alienígena y cosas así. Al final, Jessica se presta a que Walter le saque una muestra de sangre y este último, al revisar las yemas de los dedos de la mujer, se da cuenta de que los tiene enegrecidos, y al preguntarle por cómo se lo ha hecho, Jessica le responde que ha debido de ser en las escaleras mecánicas, lo que le da a Walter una idea de lo que ha debido de ocurrir.

Mientras Astrid y Walter, quien se pone a conversar con la muestra de sangre extraída a Jessica, analizan la muestra in situ, uno de los agentes parece que ha encontrado algo en el control de las escaleras mecánicas: una especie de aparato que Walter deduce que es lo que ha matado a esas personas, pero no porque se trate de algún tipo de virus, sino de algo más sofisticado: el extraño aparato liberaba nanobots que infectaban a través del pasamanos a las personas y se activaban con el propio calor del cuerpo, y finalmente mataban a su portador. Tras esta revelación, Walter quiere transportar uno de los supervivientes a su laboratorio para poder analizarlo mejor, algo que será muy difícil porque como hemos explicado al principio, el movimiento es lo que activa los nanobots que terminan matando al portador. Es entonces cuando Jessica, la mujer de la muestra de sangre, se ofrece voluntaria para tal cometido.

Menudo cuesco se debió de tirar Jones…

En el laboratorio de Walter, Jessica se mantiene estática como una piedra por la cuenta que le trae, y Olivia se preocupa por su comodidad. Lo único que le preocupa a la mujer es en ese momento su hija, por lo que llama al que suponemos es su marido -o ex, por la conversación podría parecerlo- para que vaya a recogerla. Es cuando Olivia parece empatizar, porque ya sabemos cómo es nuestra Olivia Dunham cuando hay niños de por medio. Quizás por eso, le pregunta a Walter si falta mucho para dar con el antídoto y aunque parece que será pronto, de repente, la temperatura de Jessica comienza a ascender sin control, Walter pide a Olivia que la calme, por lo que la rubia se dirige al lado de Jessica para tranquilizarla, ya que su pulso también había comenzado a acelerarse. Cuando todo apunta a que la mujer va a convertirse en una bola de fuego, Olivia consigue, a través del tacto, bajar la temperatura de la mujer, posiblemente debido a los poderes que el cortexiphan le concedió. Y ya sabemos que cuando los poderes de Olivia hacen su aparición… las luces finalizan su función.

Una vez han calmado a Jessica, Peter le suministra el antídoto mientras Olivia habla con Walter de lo sucedido. Walter le explica que el cortexiphan le ha dado poderes cinéticos y que mientras que en Jacksonville aceleró las partículas provocando un incendio, esta vez, ha conseguido evitarlo. Olivia acompaña a Jessica y cuando se despide de ella, además de decirle que cualquiera no estaría dispuesto a someterse a los experimentos de Walter -¿Se estaría refieriendo a ella misma quizás?- le suena el móvil: es Broyles que la llama para decirle que saben quién está detrás del ataque. Ni más ni menos que el propio David Robert Jones.

Mientras revisan la cinta de vigilancia en la que han descubierto que Jones está detrás del ataque, me dio la sensación de que el decorado de esta división Fringe se parece cada vez más al de over there, o es que simplemente es para ahorrar gastos. Sea como fuere, Olivia se pregunta qué tiene que ver el ataque de los nanobots con destruir el universo. ¿Se trataría de un método de distracción? La rubia comienza a preguntarse si cerrar el puente ha servido realmente para parar los planes de Jones…

Pero lo que de verdad debería preocuparles es descubrir que Jones no está detrás de todo esto. Walter lo descubre cuando investigando los nanobots en su laboratorio descubre un patrón de creación muy característico que sólo una persona habría sido capaz de fabricar. Una persona que él conocía bien: y es que puede que Jones sea un megalómano de mucho cuidado, pero el auténtico cerebro del plan no es otro que el mismísimo William Bell, al que en esta línea temporal dábamos por muerto.

No estaba muerto, sólo de parranda

Dicho esto, Jones se reúne con su jefe, el verdadero cerebro que no es otro que William Bell, al que parece que le ha peinado su peor enemigo. Además del nuevo look, Belly estrena casa, y es que ahora Bell vive en una piña debajo del mar, digo… en un submarino, aunque no sabemos si es amarillo. Sea como fuere, puede que debido a que la línea de tiempo fuera reescrita o por otras mil razones, Bell está aquí y tiene un plan ambicioso. Cuando Jones le comunica que la agente Dunham los ha vuelto a derrotar, Belly -no sé si debería usar ese diminutivo cariñoso a estas alturas- le dice que no debe confundir ganar una partida con ganar el juego. Para que Jones lo entienda, Bell se acerca al tablero de ajedrez para explicarle que en este plan, como en una partida del citado juego, hay que saber en cada momento qué pieza es valiosa y estar dispuesto a sacrificarla en el momento oportuno. En la partida que está comenzada en ese tablero, la pieza más valiosa es el bishop, por el que Jones entiende que Bell se refiere a Peter, algo que yo entendí de la misma forma que el caracráter (@aroaspirin™), aunque no tuve en cuenta que en inglés, esa palabra también puede significar “obispo”, o en el caso del ajedrez, “alfil”. Convencido de que Bell se refiere al hijo de Walter, Jones se retira para seguir con su cometido, suponemos.

Walter, por su parte, va a visitar a Nina Sharp junto a Olivia para comunicarle el descubrimiento de que Bell sigue vivo, algo que Nina se niega a aceptar. Es entonces cuando descubrimos que la historia de que Bell murió en un accidente de coche no era ningún accidente sino que Bell se suicidó porque tenía linfoma. Tras un rato discutiendo y no ponerse de acuerdo en si Bell fue a visitar a Walter o no cuando estuvo en St. Claire, Peter, Walter y Olivia vuelven al psiquiátrico.

«No recordaba haberme dejado esta partida a medias en el Apalabrados»

De vuelta en St. Claire, Walter, sentado frente a la mesa que vimos la primera vez que lo conocimos por el ahora lejano episodio piloto, observa la cantidad de fórmulas que tenía anotadas sobre la superficie de la misma, y al salir de la habitación, uno de los encargados de mantenimiento -que sigo teniendo mis dudas de que no fuera solo una alucinación de Walter- le vacila diciendo si viene de visita o para volver a quedarse, frente a lo que Walter se pone nervioso aunque por suerte, está Peter para darle serenidad y juntos van a hablar con la jefa del lugar -que es interpretada ni más ni menos que por la propia hija de John Noble en la vida real-. Sin embargo, al revisar los escritos que todavía conservan en papel -la mayoría ya habían sido digitalizados- no hay ningún indicio de que Bell hubiese ido a visitar a Walter durante su estancia en el psiquiátrico, es cuando Walter parece que se ha vuelto a beber ADN que no debía -por aquello de lo de las partes del cerebro, cuando tomó ADN de mono-, y se pone a olfatear el cuaderno de visitas, como si de un sabueso se tratara. Al parecer, ha tenido una idea y quiere llevarse el cuaderno consigo, a lo que la jefa no pone pegas ya que esos escritos habían sido debidamente digitalizados. Walter sale de la habitación no sin antes echarle un piropo a la mujer, que como ya he comentado antes, no es otra que la propia hija de John Noble.

Como ha sido un día duro, Peter y Olivia se preparan para disfrutar de una cena juntos en el apartamento de la rubia, mientras Olivia prepara la comida, Peter pone la mesa, y es cuando por un despiste, Olivia se hace un pequeño corte en el dedo. Es en ese instante cuando tienen una conversación sobre que Peter no está dispuesto a perderla después de lo que ha pasado, ella tiene dudas de si algún día podrán tener una vida normal -por aquello de sus poderes y el trabajo loco que tienen, you know-, y como ya hemos visto que Polivia son únicos arruinando momentos románticos, Peter salta que se muere de hambre. Aunque realmente no es el comentario de Peter lo que arruina el romanticismo, sino un destello cegador que proviene de la calle. Al mismo tiempo, vemos cómo Broyles es testigo de primera mano de los efectos que ese rayo de luz tiene sobre la ciudad -aunque en un primer momento pensé que él mismo tendría algo que ver, dados los antecedentes-, así que toca ponerse de nuevo manos a la obra.

Cuando no es porque ella tiene que mear, es porque él tiene hambre…

Según Walter, lo que Jones está haciendo -se refiere a Jones porque nadie le cree en lo de que sea Bell el que está detrás de todo-, es reflejar la luz del sol como la bola de una discoteca y centrándola como con una lupa, por lo que tendrían que evacuar todo Boston debido a que debajo de la zona donde se refleja hay un depósito de combustible bajo tierra y como se incendie, arrasaría con todo. Walter y Astrid descubren 2 frecuencias de audio que sospechan son las que Jones está usando para controlar los satélites y es donde llegan Peter y Olivia. Pero no están solos porque Jones los está esperando.

Fringe meets Independence Day

Como hay dos antenas, cada uno de ellos se prepara para ocuparse de una cada una, pero antes, somos testigos del regreso del peacoat de Peter y del gorrito de Olivia, que nunca debieron marcharse. Ahora sí que podemos hablar de Polivia. Total, cada uno ocupa su puesto, y Peter le empieza a hablar de tecnicismos a Olivia, y ésta no entiende nada de lo que le dice pero sí entiende que tienen que apagar las antenas al mismo tiempo. Dicho y hecho: en el momento en el que Peter manda, Olivia gira la llave correcta en el momento adecuado, por lo que el rayo de luz desaparece. Pero la celebración poco les dura ya que en la azotea en la que está Peter, se encuentra también Jones quien lo golpea de mala manera por la espalda, contra lo que Olivia no puede hacer nada al encontrarse en la azotea de enfrente. Si con esto no tenía suficiente, los de seguridad no le dejan decir aquello de Olivia Dunham EfBiAi así que Olivia se ve obligada a echar mano de las habilidades telequinéticas del cortexiphan, con lo que consigue desarmar a los de seguridad con un pestañeo y sin despeinarse. Es cuando Olivia se da cuenta de que sí puede ayudar a Peter ni más ni menos que controlando el cuerpo de Peter mientras éste lucha contra Jones, batalla que termina con la muerte de Jones, él era el sacrificio, el bishop que había que sacrificar una vez llegara el momento y ya no fuera de utilidad.

 Olivia Dunham, la nueva campeona del Kinect Adventures 
Mientras Peter y Olivia lidiaban con Jones, Walter en el laboratorio se dedica a preparar tartas de limón rellenas con cerebro de cerdo tratado con cortexiphan. Lo que se conoce como una delicatessen, vaya.Pero todo forma parte de un experimento del científico: dentro del pastel, ha introducido una de las hojas arrancadas del cuaderno de visitas del St. Claire, en el que sospecha que debe de haber alguna huella de Bell. Como no lo consigue, vuelve a sacar su instinto de sabueso y olfatea la hoja, en la que encuentra restos de almendras, por las que Bell se pirraba, así que pone rumbo al puerto en el que solía verlo descargar montones de cargamento. En un principio, Walter pretende ir solo, pero pronto se da cuenta de que él no conduce, por lo que le guste o no, Astrid deberá acompañarlo.

Ya en el muelle, se encuentran con el tío del arca de Noe, digo… de Jones, digo… de Bell, quien los manda a freír espárragos y Astrid quiere irse cagando leches de allí porque encima ha visto que el tío va armado pero Walter, tras escuchar un sonido extraño, se pone a investigar la nave y si no fuera porque los descubren, seguro que habrían conseguido ver alguna de las criaturas de Jones. A partir de aquí, Astrid tiene su momento BAMF, salvando a Walter y siendo la primera vez -si la memoria no me falla- que la vemos utilizando un arma, aunque poco le sirve porque uno de los seguratas consigue dispararla, aunque si el futuro del 2036 sea el que se cumpla, dudo mucho que Astrid muera. Es en ese instante, cuando Walter comprueba que sus sospechas eran ciertas y ve cómo Bell está detrás de todo.

Sobre el episodio en sí, ya he comentado al principio que lo del caso de la combustión humana espontánea me recuerda en cierta forma a The X-Files, aunque si tenemos que hablar de la propia Fringe, podría tener paralelismos con “The Cure”, “The Road Not Taken” o los poderes de Sally Clark, quien tenía poderes piroquinéticos. Por otra parte, la reaparición de William Bell, aunque sorprendente -pero no inesperada para algunos- me crea nuevas dudas: ¿A qué venía todo ese rollo de que Olivia era la más fuerte? ¿Bell también era el que estaba compinchado con Jones en el timeline original o es una consecuencia de que el timeline fuera reescrito? ¿Para qué querían activar a Olivia? ¿Pensaban que se uniría a ellos con lo de los terremotos? Si Bell no es quien mata a Olivia, ¿Qué es eso tan terrible que le hace que en 2036 Walter no lo ha perdonado? ¿La lobotomiza? ¿La lleva al lado oscuro? ¿Se acuesta con ella una noche y no la vuelve a llamar?
En cuanto al juego de palabras que se traían con lo de bishop, por una milésima de segundo se me ocurrió pensar en Olivia como la pieza clave que le había sido útil pero de la que tocaba deshacerse, por aquello de que parece estar destinada a morir. Por otra parte, la causa de la muerte de Bell en este timeline parece coincidir con la que fue la muerte de su alterno en el timeline original, aunque esto puede que sea un detalle sin importancia.
 
Para terminar, sólo falta decir que los glyphs de esta semana forman la palabra “powers”, que viene a ser “poderes”, y supongo que no hay duda de que esta vez se refieren a los poderes de Olivia que han aflorado en todo su esplendor, algo que no pasó en la ocasión anterior.
Ya sólo nos queda un capítulo para terminar la temporada y sinceramente, me alegra saber que hay una quinta temporada porque visto lo visto, cerrar la trama tal y como se encuentra todavía habría dado un final de mierda, todo sea dicho de paso…
Sólo me queda decir, ¿Es viernes ya?